La Cámara de Diputados aprobó este domingo por unanimidad el proyecto de ley de reforma del sistema de salud mental en Uruguay, que introduce cambios estructurales en el abordaje de las enfermedades mentales y establece un nuevo marco de derechos para los usuarios del sistema.
La ley, que ahora pasa al Senado para su promulgación definitiva, reemplaza la normativa vigente desde 1948 y actualiza el sistema a los estándares internacionales recomendados por la Organización Mundial de la Salud.
Puntos principales de la reforma
Entre los cambios más relevantes se destacan la prohibición de nuevas internaciones involuntarias de larga duración, el fortalecimiento de los dispositivos comunitarios de atención, la creación de equipos móviles de crisis en todo el país, y el reconocimiento explícito de los derechos de las personas con trastornos mentales en todos los ámbitos de la vida.
La normativa también establece la obligación de las mutualistas y el sector público de contar con equipos especializados de salud mental en todos los departamentos del país, incluyendo los del interior, donde la cobertura históricamente ha sido deficitaria.
Recepción en el sector
Organizaciones de usuarios y familiares de personas con trastornos mentales celebraron la aprobación y destacaron que es una deuda histórica con el sector. Los colectivos señalaron que ahora el desafío es la implementación efectiva de la ley, para lo que reclamaron recursos presupuestales adicionales.
La reforma entrará en vigencia noventa días después de su promulgación, plazo durante el cual el Ministerio de Salud Pública deberá elaborar los decretos reglamentarios correspondientes.



